Egoísmo y egocentrismo
Egocentrismo es sentirse el centro del mundo y de los acontecimientos. Es querer ser el más importante, el centro de la atención de los demás...
Egoísmo es sentirse, no sólo el centro, sino el único en el mundo. Se sabe que existen otros seres, pero es como si no existiesen. En este caso se aplica cabalmente la parábola de las grullas que cuenta Platón en sus Diálogos. Después de mucho reflexionar, reunidas las grullas en grave conciliábulo, llegaron a la conclusión de que el mundo estaba dividido en dos grandes partes: las grullas y las "no-grullas". Lo mismo sucede con el hombre egoísta: para él, la división del mundo es clara: él mismo, que es el único importante, y los demás que son una oscura sombra del "no-yo".
El egoísta no desconoce la pluralidad de la vida; simplemente no le interesa, no le preocupa lo que pueda suceder con los demás mientras él esté satisfecho. Es egocéntrico, si, pero además desprecia al resto de los seres. Ya no le basta con saberse el centro de la atención sino que no valora la atención de los otros.
El término deriva del latín ego, que significa "yo" . Una persona egocéntrica no puede "ponerse en los zapatos de los demás (quitándose primero los de él mismo)" ,
Jean Piaget (1896-1980) sostuvo que los niños pequeños son egocéntricos. Esto, de ninguna manera significa que sean egoístas, sino que no tienen todavía la suficiente habilidad mental para entender a otras personas que puedan tener diferentes opiniones y creencias con respecto a la de ellos.

A veces da MIEDO abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba. Y eso es lo que en verdad da miedo, LOS CAMBIOS. Como un chiquito que juega a las escondidas tapándose los ojitos, creyendo que así no lo ven, uno a veces cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Uno detesta y ama a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarenta.Uno detesta y ama a quien abre tus ojos. Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso: es agridulce... Por un lado, como que se pierde la magia, pero por el otro... se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda y Seguir cerrando los ojos, y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha, y no queda otra que abrir los ojos y mirar lo que NO queremos ver.... El corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados.DUELE ABRIR LOS OJOS. Es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. "Ojos que no ven, corazón que no siente". Mejor mirar para otro lado, dicen... Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal. ...Abrir los ojos y animarse a ver... aunque lo que haya para ver nos estruje el corazón....